Rock del mar – parte 2

En el verano, tuve el gusto de conversar con los muchachos de Descendencia, quienes bromearon sobre sí mismos y hablaron sobre sus primeros pasos en la música, el origen del grupo, la experiencia de grabar en Buenos Aires, sus influencias, los artistas a los que están escuchando últimamente, y lo que nos espera a los fans. A continuación la muy demorada transcripción de la entrevista, seguida de dos lindas novedades.

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De izquierda a derecha, los entrevistados: Jeremías Zalazar, Salo Canosa, Maciel Zalazar, Emanuel ‘Wachín’ Schiebelbein y Lucas ‘Chino’ Bravo.

¿Cuándo empezaron? ¿Cómo empezaron? ¿Para qué formaron la banda?

Maciel: Yo creo que en el 2007 ya empecé a hacer algunos temas. Yo estaba en otra banda, que se llamaba 40-1, y empecé a componer algunas cosas, pero como que no eran para la banda, ¿viste? El líder de esa banda componía, y entonces tocábamos todo lo que el componía, digamos. Así que yo fui acumulando temas, y guardándolos para en algún momento hacer algo. Y creo que fue en el mismo 2008, por ahí, que le mostré los temas a Emanuel y a Ruly. Se los mostré a Ruly una vuelta; Ruly era el otro guitarrista. Y después, un día se los mostré a Emanuel, empezamos a ensayar algo, y arrancamos así, los dos, a tocar algunos temas. Grabamos un demo ahí en la Iglesia, ¿te acordás? Yo, en esa época, estaba con un grupo de adolescentes, que era Wachín y otros más, y ensayábamos en un saloncito de la Iglesia. Entonces, no me acuerdo si fue después de un ensayo que nos quedamos y grabamos con un mp3, grabamos…

Jeremías: “Mil sentidos”.

Maciel: “Mil sentidos”, “El analista”, y en esa época el plan era que él toque la guitarra y yo también. Entonces nos dividimos punteos, cosas… Está por ahí la grabación esa.

¿Y? ¿Cómo se escuchaba eso?

Maciel: Y… A nosotros nos gustaba.

Emanuel: Nos sirvió mucho.

Se podía distinguir lo que hacía cada uno, digamos.

Maciel: Y, porque éramos dos guitarras nomás, al principio. Entones, se distinguía perfectamente; creo que por ahí lo tengo… Y ahí arrancó; no teníamos músicos, o sea. Éramos nosotros dos, y nunca habíamos tocado, pero nos parecía que estaba bueno, que era algo medio diferente a lo que veníamos escuchando nosotros. Y nada: tocamos un par de veces así entre nosotros, pero lo dejamos. Pero creo que ahí arrancó la idea principal.

Ustedes tocaron solos en 2008, y Jeremías se debe haber sumado a principios de 2009.

Maciel: Bueno, después de que se suma él, se suma otro chico que estaba en ese grupo de músicos adolescentes de la Iglesia, que era Fabio, que es Ruly. Ahora tiene una banda él, de rock y blues; siempre le gustó el blues. Se fue a estudiar, y se hizo una banda de rock y blues. Bueno, él se sumó, y ahí empezamos a ensayar los temas, y para un ‘Misión Rock’ (popular concurso de bandas durante los veranos madrynenses) en el 2009, dijimos ‘che, tenemos unos temas; ¿por qué no los presentamos?’, pero no teníamos bajista ni baterista. Entonces, como Jeremías ya había tenido banda anteriormente, yo le dije a ellos ‘bueno, vamos a preguntarle si se copa a tocar unos temas’. Ensayamos dos semanas a pleno, y listo. Así que le dijimos a Jeremías si quería y, bueno, Jere dijo ‘yo les hago el aguante por esta fecha nomás’.

¿Y ahí te copaste?

Jeremías: Sí. Yo no quería volver a tocar la batería.

Ah, ¿no?

Jeremías: No, había tenido una experiencia no muy buena con la música. Justo me fui a trabajar afuera, a un gasoducto, y fue ese año que empecé a involucrarme también con la Iglesia, entonces fue como que todo había cambiado para mí en un montón de aspectos de mi vida. No tocaba, la tenía a la batería ahí llena de tierra, y… Si, en febrero o fines de enero, Maciel me dice eso, si les hacía el aguante para presentarse en el ‘Misión Rock’, y le dije que solo por esa vez pero que no cuenten conmigo. Yo estaba en planes de no tocar más. Y, tuvimos como tres o cuatro ensayos antes de subir al escenario. Maciel no había cantado nunca, digamos, entonces yo no le conocía la voz. Era un quilombo el ensayo, y no teníamos micrófonos, entonces no se escuchaba la voz de Maciel. Y cuando subimos a tocar en el ‘Misión Rock’, el 15 de febrero de 2009, pasó algo re copado ahí. Vimos que a la gente le gustó, también. Entonces, cuando bajamos de tocar, yo les digo ‘bueno, si no consiguen baterista, ¿me puedo quedar yo?’. (Risas) Y a partir de ahí empiezo a formar parte de la banda, y parte activa también: para involucrarme, y para conseguir fechas. Entonces, por un tiempo bastante largo, yo tomé como el rol de manager, por decir; buscaba fechas… Los afiches los hacía Cesia (Canosa; hermana de Salo, esposa de Maciel), pero yo trataba de generar movidas para que la gente escuche algo de Descendencia.

¿En la radio?

Jeremías: Sí: en la radio, en los canales, todo. Y arrancamos la banda teniendo muchas ganas de imprimir esos temas, ¿viste? Que queden en algo. No sabíamos bien cuánto iba a durar la banda, no teníamos… No nos imaginábamos estar ahora hablando de Descendencia, pero sí teníamos muchas ganas de grabar, y después de que tocamos en el ‘Misión Rock’, aparece el Piojo (Ezequiel Canosa; hermano de Salo, cuñado de Maciel) en esa época, que propone grabar esos temas, ahí en Enrocke (principal estudio de grabación en Puerto Madryn).

Maciel: En realidad, vino Cesia y me dijo ‘che, ¿por qué no graban los temas?’. Y el Piojo ahí me dijo, ‘sí, estaría bueno’. Y ahí grabamos tres temas.

Emanuel: “Ir”, “Pausa”, y “El analista”. “Mil sentidos” vino cuando estaba Walter.

Maciel: Claro.

Jeremías: Y bueno, ahí arrancó todo. Después de que grabamos el primer demo, nos parecía que sonaba bien la banda, a nosotros nos gustaba, y creo que eso fue el motor para…

Maciel: Me parece que el Piojo grabó el bajo en esos temas.

Jeremías: Así que el Piojo también fue uno de los que primero estuvo. Y ahí empezamos a querer que cada persona tenga un CD, entonces pegábamos el cartel en las escuelas, y repartíamos cinco CDs cada uno; cada uno los grababa, Cesia hacía un sobrecito que decía ‘Descendencia’, y los regalábamos fuera de las escuelas. Le dimos un par a Tobías de Imperio Musical (disquería en Puerto Madryn, fundada en 1996 y clausurada a comienzos de 2018); la gente iba a Imperio y lo tomaba gratis. Hacíamos un montón de cosas; se lo entregamos en un recital a una banda que nos gusta, Rescate.

Maciel: Era tirar el disco por donde sea, ¿viste? Es más, a la gente de Rescate le dimos un disco con ese demo, que está grabado así re básico, y escrito los temas en el CD, con marcador. ‘1: Mil sentidos; 2: …’. Pero bueno.

¿Alguna vez se contactó alguien para decirles ‘che, los conocí por tal demo’?

Jeremías: Bueno, hasta el día de hoy, el Tanque, que es un muchacho de una familia bien rockera de Mar del Plata, tiene el demo ese, que fue el primer demo que hicimos. Así que, sí; fue algo para nosotros re lindo, como para presentar la banda.

Emanuel: Habíamos puesto en Cosas del Conde (primera disquería en Puerto Madryn, fundada en 1976) y en Imperio un cartel que decía que podían ir a retirar sus copias gratis. Y la que es actualmente mi esposa había ido a buscar una. (Risas)

En ese momento, Cesia se acerca y muestra buena parte del arte gráfico original diseñado por ella para Fuimos huesos, el primer disco del grupo.

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¿Vos, Cesia, estuviste a cargo de esta parte, de todo esto?

Maciel: Y, Cesia es como un integrante más.

Cesia: En realidad, fue como un accidente, porque yo con ellos arranqué a hacerles los afiches. Y ellos ganaron el concurso, y tenían una fecha límite para presentar el arte de tapa a quien lo imprimía; habían contratado a un chico, y les falló, pero les falló tres días antes de la fecha. Para entonces, yo ya había empezado a aprender Photoshop, porque sentía que lo que yo quería hacer con los afiches no me alcanzaba; tenía algo en la cabeza, pero no tenía herramientas. Y yo les dije ‘bueno, si ustedes se animan, yo pruebo’. Así que agarré algunas de las cosas que hizo el chico, en mi trabajo pedí radiografías y las escaneé, y empecé a hacer un rejunte; nos quedamos dos días toda la noche armando, hasta que salió eso. Y después me acuerdo que Jere revisaba la ortografía (risas), a ver que no me haya equivocado; claro, porque ya después de tantas horas, se te bloquea la cabeza, ¿viste?

Y el primer disco lo grabaron con Ezequiel ahí en Enrocke, ¿no? ¿Estuvieron una semana? ¿Estuvieron siete meses?

Maciel: No, el primer disco lo grabamos en – qué se yo, un mes como mucho. Dos semanas, por ahí; no me acuerdo.

Emanuel: Dos semanas.

Maciel: Porque fuimos re contra ensayados, no grabamos con metrónomo. Estuvimos tan bien ensayados, que grabamos. Ensayamos muchísimo; y aparte ensayamos mucho porque nos teníamos que equivocar lo menos posible para no pagar de más, porque vos pagabas la sesión.

¿Se acuerdan cuánto costaba una hora de estudio?

Maciel: Creo que $150 las cuatro horas.

Emanuel: El disco nos salió como $5000 en esa época.

¿Y ahora la idea para grabar las nuevas canciones es también ir super ensayados y hacerlo todo de un saque? ¿O Ezequiel les va a ir tirando directivas?

Maciel: La idea de ir super ensayados, siempre, ¿viste? Si hay algo que no hemos hecho nunca es dejar de ensayar. Pero esta vez va a ser más tranquilo, ¿viste? Porque los dos primeros discos los grabamos a pleno, al palo; ese primer disco lo grabamos en dos semanas como mucho, y el segundo (De tu barrio y el mío, producido por Lucas Leyes en diciembre de 2013, y editado en mayo de 2015) lo grabamos, ¿qué? En una semana.

Emanuel: Un poquito menos de una semana.

Maciel: Jeremías grabó todas las baterías en un día.

Emanuel: Y, porque tuvimos que ir a Buenos Aires; nos tuvimos que pedir las dos semanas todos, en el trabajo.

Maciel: Unos amigos nos prestaron una casa allá, así que eso nos facilitó todo.

Salo: Las baterías de 12 temas, que en realidad se grabaron 13 temas, se grabó de las 8 de la mañana a las 8 de la noche; o sea 12 horas de estudio solo de batería, y el mismo día.

¿Y qué pasó con la treceava canción?

Salo: La treceava canción no entró porque no les gustaba el solo, algunos detalles…

Emanuel: Cómo quedó grabada.

Maciel: Bueno: Salo viajo con nosotros, cuando grabamos el segundo disco. No era parte de la banda, pero él está desde el principio.

Jeremías: Pero ahí eras manager, Salo, ¿o no?

Emanuel: Antes de grabar el disco, Salo había tocado una vez.

Salo: Dos veces, porque el primer recital fuimos a Las Grutas, que fue el primer recital después de estar sin tocar un año. Y el segundo recital, en septiembre u octubre, vamos a Gobernador Gregores, a tocar con Rescate.

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La banda de gira en Zapala, Neuquén, en el invierno de 2017.

Yo pensé que habían empezado a viajar a distintas provincias recién el año pasado, ¡pero no!

Emanuel: No. Es más: ya en el 2009 viajamos; habíamos ido a Villa Regina, a Las Grutas.

Jeremías: Al Patagonia Rock.

Maciel: Viajar, creo que todos los años viajamos. Algunos años más, otros menos, pero…

Salo: De hecho, ellos formaron la banda, y yo ni siquiera tocaba el instrumento.

Claro; me contaste que empezaste hace…

Salo: Sí, creo que en el 2012, por ahí. Después yo me empiezo a involucrar un poco en la Iglesia y, en un viaje que hacemos con los jóvenes de la Iglesia a Choele, que va Descendencia como invitado, yo comparto ahí un tiempo con David, que era el bajista de la banda en ese momento.

Maciel: Re copado ese chabón.

Salo: Y nada; hice unas cosas con la guitarra que yo venía escuchando en el celular en el colectivo que íbamos, y me dice ‘chabón, tenés un oído tremendo, podrías empezar a tocar algo’. Y ni bien volví de ese viaje dije ‘bueno, si me voy a involucrar en algo, que no sea como todo lo anterior que había hecho’; por ahí me involucraba en cosas, y no las terminaba, o arrancaba y dejaba, ¿viste? Cosas así. Entonces llegué, y ya tenía unos ahorros, y dije ‘bueno, voy a empezar a tocar la guitarra’; agarré y me compré una guitarra (risas). Me compré una Epiphone Les Paul, ¿viste? En ese momento era una guitarra cara. Y ahí empecé, en las clases de guitarra, y después con el tema de la Iglesia empecé a tocar el bajo, en realidad, porque…

Jeremías: En realidad, él no se decidía, igual. Yo no quería que esté en la banda porque él quería… Se compraba instrumentos, ¿viste? Y un día venía y te decía ‘uh, me compré un acordeón’; otro día venía y te decía ‘no, me compré una criolla’. Y es como que el bajo lo posponía, entonces yo nunca lo miraba como bajista, lo miraba como alguien que quiere un montón de cosas pero que no se enfocaba en una específicamente. Entonces, si bien estaba empezando como músico, no tenía ese enfoque. Entonces, cuando lo llamamos, cuando lo llaman los chicos, que yo no estaba de acuerdo ahí, yo le dije ‘mirá: si vas a estar con nosotros, yo quiero verte con el bajo, no quiero verte más con una guitarra’. Y yo creo que ahí él crece un montón en el bajo, pero fue zarpado; viste que a veces, es como que… Uno te dice las cosas, pero no para tirarte para atrás, sino para que realmente hagas como un click; yo creo que él ahí hizo el click de meterse con el bajo a fondo. Empezaste con Eze Canosa, empezaste…

Salo: Sí, bueno, eso fue mucho después.

Maciel: Bueno, él tocaba en una banda con Lucas; tenían una banda, y con mi hermano Carlitos.

Salo: Borde. Me acuerdo de esa reunión en la casa de Jere, que Jere dijo ‘yo no estoy de acuerdo, no comparto, pero la mayoría de la banda estaba de acuerdo’, y un poco el desafiarme a decir ‘yo puedo’, y por otro lado el incentivo de decir ‘sé que vos podés’; y obviamente que yo ahí me enfoqué más en el bajo que en otra cosa, ¿viste? Fui a clases de bajo…

¿Practicabas sobre discos?

Salo: El disco ya me lo sabía antes de… Bah, ‘me lo sabía’: tenía más o menos la base; y de la música que me gusta, sí: en particular, me gusta cómo mi hermano hace los bajos de sus canciones, más allá del estilo, y cuando Ezequiel me invitó a tocar con él, yo ya me sabía casi todos los temas. Era definir algunos detalles o algo, pero ya prácticamente los sabía. Si bien uno puede ser bajista, o guitarrista, eso no impide, por ejemplo… Él toca un montón de cosas. El proceso mío fue distinto al de todos ellos, que ellos ya empezaron desde chicos a mamar la música, tocar instrumentos y eso. Yo, de 2018 a 2011, siete años que…

Jeremías: Era un pelado Cordera en el bajo. ¿Viste que el pelado Cordera empezó tarde? Y canta de la hostia.

Maciel: Como Batistuta, que empezó a los 23 años a jugar a la pelota. ¿Sabías eso?

Cesia nos muestra más material gráfico y registros del grupo.

Maciel: ¿Yo sabés qué les decía el otro día a los chicos? Que siento que en este tercer disco… Bueno, no se si es ‘en el tercer disco’, pero tengo una sensación de arrancar de vuelta, ¿viste? No sé por qué, pero es como… Será que estamos tocando de nuevo así afuera.

Emanuel: Con Lucas estamos hace cuatro años.

Maciel: ¿Ya cuatro años, Lucas?

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Descendencia en vivo en 2014.

Yo ví unas fotos en un diario, que estaban ya con Lucas, y era antes de que hubieran sacado De tu barrio y el mío.

Lucas: Antes de presentarlo fue, porque cuando entré yo, entré en realidad tipo en un… ¿Cómo le dicen cuando corren los jugadores de fútbol?

Maciel: Pretemporada.

Lucas: En una pretemporada entré. Entré, y fue en realidad el tema de que… Era juntarnos y charlar; ‘che, ¿qué pasó con el disco?’ ‘no, lo están mezclando’… Era en realidad esas charlas; estuve en realidad como tres meses adentro de la banda sin ensayos (risas).

Jeremías: En mi casa nos juntábamos; hacíamos reuniones, y todo.

Lucas: Y nada, después empezamos a ensayar; la primera tocada fue en Lago Puelo, que… (risas). Fue para el olvido eso (risas).

Salo: Volviendo a lo que decía Maciel, yo creo que este material que se viene, primero lo pudimos enfocar de otra forma, ya pensando en cinco integrantes fijos, y con otros recursos también; por ahí dilata el tiempo de producción, pero tenemos la libertad de decir, ‘bueno, esto me gusta, esto no me gusta’. Disponemos de una placa, Ema y el Chino saben un poco de grabar y disponer de ese material y decir, ‘che, esto está bueno, esto no está bueno’.

Jeremías: Sí; yo creo que soñábamos estar en un momento en algo así, porque me acuerdo cuando grabamos… Aunque ganamos el ‘Misión Rock’ y teníamos para grabar gratis, nosotros habíamos hecho feria de empanadas, habíamos hecho un gran esfuerzo para grabar el disco antes del ‘Misión Rock’; entonces, teníamos plata contada solo para grabar en cuatro o cinco días, lo máximo. Hicimos el disco, no sé: de lunes a jueves, ponele; tocamos el sábado en ‘Misión Rock’, y lo ganamos. Cuando lo ganamos, ya teníamos grabado el disco, entonces, lo que hicimos fue regalar nuestro premio a la banda que había salido segunda.

¿Quiénes eran?

Jeremías: Pobre Beethoven, se llamaban. Y bueno, así se grabó el primer disco; después, el segundo disco, aunque salió mucho más caro, también se grabó de domingo a jueves, ponele, porque el viernes temprano se iba Lucas. Y se grabó rápido, también; y hubo muchas cosas con las que no contábamos para ir probando, entonces… Este disco se está haciendo con Wachin y el Chino, que están grabando; entonces, cuando tenemos la libertad de volver a regrabarlo, para volver a mejorar algunas cosas, el día que nos metamos en el estudio a grabarlo definitivamente y que quede plasmado, vamos a tener esa tranquilidad, digamos, de que lo hicimos con tiempo.

Maciel: Este tercer disco va a ser como el disco en el que nosotros tenemos tiempo, y que vamos a poder grabar relajados, también.

Jeremías: La mayor tensión siempre recayó sobre mí, que soy el baterista, porque soy el primero que se mete a grabar; ‘dale, que queden bien las batas, porque tenemos que seguir con otra cosa’.

Salo: O: ‘apurate’, ¿viste?

Jeremías: Entonces, bueno… Creo que ahora está más relajado el tema.

Salo: La grabación del disco sale de una indemnización, que a él lo echan del laburo. Después de grabar el disco, estuvo un año sin laburar, la casa sin gas, un invierno creo que de lo más pésimo, y vos decís, ‘el chabón priorizó el disco’; o sea, obviamente que el sentimiento con su esposa y todo, pero son cosas que no salen en el disco.

Maciel: Y ahí, yo creo que, ya que Salo lo citó, ahí tiene… Como muchas cosas de Descendencia, tiene mucho mérito Cesia, porque… Cuando a mí me indemnizan, yo tenía la posibilidad o de comprarme un buen auto, o…

Emanuel: Guardar la plata para los tiempos malos.

Maciel: Sí, o terminar la casa. Entonces, ¿qué hice yo? Le digo, ‘bueno, amor; cobré equis guita’, una buena guita era, ‘en vez de calorama en la casa, vamos a poner radiadores’, ¿no? Invertir un 30% de indemnización en poner radiadores. Y me dice Cesia, ‘che, ¿por qué no se van a grabar a Buenos Aires?’, porque ya estaba la propuesta, ¿viste? Y me dice, ‘¿por qué no se van a Buenos Aires?’; y le digo, ‘pero amor, son $25.000’, era como un 40% de la indemnización. Y ella me dice, ‘si no lo hacés ahora, ¿cuándo lo vas a hacer?’. Entonces lo llamo a Wachin y le digo, ‘che, nos vamos a Buenos Aires a grabar’; y así salió. Y nos fuimos a Buenos Aires… Y ya que estamos, me gustaría resaltar lo fieles que han sido los dos autos con los que más hemos viajado, que son el Logan de Salo, y el Logan de Jere; porque, para ir allá, fuimos en un Logan que era de él, que en realidad era de un amigo que nos llevó. ¿Vos fuíste con nosotros, Salo? Claro, como él (Lucas) no estaba, éramos cinco; re cómodo el viaje, ¿viste? Siempre re fiel. Y nada… Viajamos allá a Buenos Aires, grabamos…

Jeremías: No conocíamos.

Maciel: No conocíamos Buenos Aires. Era la primera vez que íbamos a Buenos Aires, también. Fuimos a todos lados, no nos equivocamos, fue así como justo, ¿viste? Y eso fue… La verdad que fue re loco, ahora que lo pensamos.

Alguien: Re jugado (risas).

Jeremías: Hubo un año antes que le preguntamos por Facebook al productor éste de Buenos Aires, Lucas Leyes, cuánto salía grabar allá. Entonces, bueno: nos tira un número, que era inalcanzable para nosotros, entonces dijimos, ‘bueno, cualquier cosa nos comunicamos’; nunca más. Pasa un año, y él nos escribe: ‘¿y, grabaron el disco?’, semanas antes de que esto pase. Y dijimos, ‘no, estamos viendo, justo te íbamos a contactar a ver cómo quedaba’; resulta que hablamos por teléfono, y él nos hace un re precio, ¿no? Nos cobraba $47.500 pesos, la primera vez que nos pasa un presupuesto; y después, nos cobró $25.000.

Maciel: Y es re comprobable que el chabón nos hizo una rebaja por lo que sea, ¿no? Porque unos amigos nuestros… Bah, unos conocidos de Trelew, de una banda, le pidieron cotización en la época que nosotros grabamos, y el chabón les pasó 47, 50 lucas; o sea, nos estaba haciendo un re precio a nosotros, ¿viste? Re loco.

Jeremías: Hay una banda con la que tocábamos nosotros en esa época, mezclábamos parte de nuestros instrumentos y parte de sus equipos para tocar en la plaza; la banda es La Suegra de Pedro. Entonces, yo les contaba… La Suegra de Pedro grabó el disco cuando al Fideo lo echan del laburo en La Anónima, y con la indemnización, días antes de que eso pase. Entonces, medio en joda dijimos, ‘bueno, ¿a quién lo van a echar?’, ¿viste? Entre Maciel, Wachin y yo, hablábamos: ‘a ver a quién van a echar para que grabemos el disco’; después que este productor nos llama y nos dice eso. No sé, no pasa un día, y me lo encuentro a Wachin en el pasillo, y por allá viene Maciel, ‘che, me echaron’ (risas)… ¡Pero con una sonrisa, así re contento! Y me decía, ‘nos vamos a grabar el disco a Buenos Aires. Igual, le voy a decir a Cesia pero va a estar de acuerdo’, ¿algo así viste? ¡Y estaba re contento él! Y yo estaba medio sorprendido, qué se yo… Y fue así: a la semana, o un par de días más, estábamos yendo a Buenos Aires a grabar; y fue algo re loco.

Maciel: Sí, fue re linda la experiencia.

¿Aprovecharon para ir a escuchar a algún grupo?

Maciel: No, estuvimos encerrados grabando todos los días.

Emanuel: Nueve de la mañana estar en el estudio, la primera vez por lo menos. Después 7, 8 de la noche, volver a la casa, al otro día lo mismo. Volver, al otro día lo mismo.

Jeremías: Hubo un día que no llegábamos con los días, y nos quedamos haciendo todo el día.

Emanuel: Yo creo que arranqué a grabar guitarras, no sé, a las 10 de la noche; terminamos a las 4 de la mañana. Estaban todos durmiendo, el productor como una lechuga…

Jeremías: El productor es el bajista de Kyosko.

Maciel: Sí; en realidad, no fue el productor, fue el que grabó.

Alguien: Co-productor.

Maciel: El co-productor fue el Piojo en el segundo disco, como también nos co-produjo en el primer disco, ¿viste?

Jeremías: Como también nos va a co-producir en el tercer disco

 

 

 

¿Se acuerdan cuál fue el primer disco que compraron o escucharon atentamente? ¿De qué manera creen que los influyó?

Jeremías: Sí. Yo en particular, el primer disco que escuché, más que nada porque estaba mucho tiempo con mi tío Eduardo, que fue quien me inició en la batería, fue un disco de Whitecross, Logos, y Puerto Seguro. Y Alas de Fuego.

Maciel: Todas bandas cristianas. De los ’80.

¿De por acá?

Jeremías: De Buenos Aires. Salvo Whitecross, que era… ¿yankee o inglesa? Bueno, sí. Y eran bandas rockeras, cristianas; yo iba a la casa de él, y escuchaba esos discos, entonces siempre me gustaba tocar arriba.

Maciel: Yo me inicié de la misma manera, porque los dos íbamos a la pieza de mi tío, y él tenía rock, digamos. Y en esa época, en el ambiente cristiano no había mucho rock, ¿viste? Entonces, las pocas bandas, la poca gente que escuchaba rock escuchaba Rescate principalmente. Y bandas como Vox Dei de México, Whitecross de Estados Unidos, Stryper de Estados Unidos… A mí siempre me gustó Rescate, por la música, pero más que por la música; por como iniciaron ellos en Argentina con el rock, siendo cristianos, ¿no? En una época donde por ahí no estaba tan bien visto el rock, o era difícil tocar rock en un ambiente como…

¿Qué sería? ¿Fines de los ’90, por ahí?

Maciel: Y, no sé, qué se yo… Cuando tenía 8 años, 7. Sí, de chicos escuchábamos.

¿Y ellos llevan así, 30 años?

Maciel: ¡Sí! Rescate sí.

Jeremías: Hay entrevistas a Rescate en YouTube que son muy emotivas, también, porque… Como dice Maciel, a ellos también nos marcó mucho a nosotros como banda porque siempre le dieron para adelante, a pesar de las críticas, y siempre convencidos de que el mensaje que querían transmitir a través de la música era más importante que la misma música, inclusive. Y creo que eso es un desafío, digamos; siempre es más importante el mensaje que la música. O sea, podríamos reproducir este mensaje que tratamos de buscar en las letras, en otro lugar. No sé, a través de la pintura, o a través del fútbol, o de lo que nos salga. Entonces, como que el mensaje siempre de alguna manera se tiene que transmitir, y en este caso hoy puede ser la música; no sabemos hasta cuando, pero siempre va a ser lo más importante. Y ellos siempre plasmaron, quizás sin darse cuenta… La gente de Rescate es grande, es mayor, y la sigue rockeando. Pero siempre es importante el mensaje.

Maciel: Y es gente laburadora, laburante de la música. En ese sentido me identifico, porque ellos son re laburantes, y de hecho cuando tocan, tocan; se nota que son ellos.

Jeremías: La última vez que los vimos todos juntos, los fuimos a ver a Las Grutas a ellos. Y no podíamos creer lo bien que suena la banda, lo aplastadora que es, y lo grande que son también ellos en edad. Y lo profesionales, ¿no? Hace poco, charlaba con un amigo, Gustavo Gelpi (conocido músico madrynense), que los vio a Rescate en La Trastienda… Dice que fue a ver unas bandas, a Illya Kuryaki ponele, y hacía soporte una banda que se llamaba Rescate, y de ahí los conoce. Dice que sonaron tan bien que captaron toda la atención de todo el público, y ya no importaba si era una banda con una etiqueta cristiana o algo así; era tan buena la banda, que pasaba todas las barreras. Y lo bueno que tuvo Rescate siempre fue que nunca tuvieron fronteras para ellos, ¿viste? Siempre tocaron donde quisieron. Entonces, eso estuvo bueno.

¿Lucas?

Lucas: De chiquitito, me gustaba mucho el folklore. Un día viene un amigo y me dice, ‘mirá, estoy yendo a pasar tiempo con unos abuelos’, los abuelitos estaban solos, y ‘¿te animás a tocar la guitarra con Fede, un amigo?’. Fuimos una vez con Maciel, a tocar el teclado (risas). No sé qué fuimos a hacer.

Maciel: Con Martín íbamos.

Lucas: Íbamos con Martín. Y yo tenía una guitarra que estaba tratando de aprender, y la verdad que no podía formar un acorde, nada. Me tiró la onda, a mí y al otro chico Fede, y el otro sí: tocaba, cantaba, todo; tocaba folklore, ya. Y bueno, digo ‘yo voy a tocar, ya fue’. Así que agarré un cancionero de folklore, y a aprender a tocar, y arrancamos. Empezamos a tocar en el Hogar de Ancianos, después armamos un grupito entre los dos, tocamos en un par de peñas, en algunos lugares; me re gustaba, ¿viste? Y un día, me junto con un chico que conocí un día, y me muestra una banda – seguro la conocés: Fear Factory. Y me voló la cabeza, y ahí digo ‘quiero escuchar esto’ (risas). Y ahí, bueno, empecé a buscar bandas, en realidad me tiré con bandas como Metallica, después bandas de acá nacionales conocí Logos, que era una banda cristiana igual. Después empecé a descubrir bandas dentro del ámbito cristiano, pero me tiré por ahí por ese lado, el heavy metal; básicamente eso. Bandas referentes, en realidad… Cuando me gustaba el folklore, era fanático del Chaqueño, Soledad Pastorutti; dentro del rock, son muchas las bandas, ¿viste? Bandas que me han marcado en diferentes épocas; en un principio fue Logos, una banda que me ha volado la cabeza. Logos es una banda que, al igual que Rescate, se ha sabido introducir muy bien en toda la movida; de hecho, es poca la gente cristiana en comparación a la gente que no es cristiana que los escucha, ¿no? Donde tocan ellos, capaz que van 100 personas, y capaz que 5 son cristianas, ¿viste? Es una banda que ha captado muy bien la atención, y en cuanto a lo musical, super prolija; Miguel Roldán es un tipo que ha tocado durante años, tocó en V8…

¿Emanuel?

Emanuel: Este, bueno; mis comienzos son medio turbios (risas). Y, la verdad que agradezco haber escuchado de todo, porque después sabés apreciar, sabés encontrar algo que te gusta, y apreciás mucho. En casa no había mucha música; no había medios para reproducir música tampoco. Había cassettes, me acuerdo, pero no se escuchaban, y el día que apareció una radio para reproducir cassettes, yo escuchaba lo que había en casa, que eran compilados… No sé, había temas de Luís Miguel, de Madonna, grabados de la radio. El día que empecé a escuchar rock fue con un disco que me prestó una amiga, fue un disco de Kyosko, que se llamaba Maquillaje gama

Maciel: Te sacaste todos los temas, me acuerdo (risas).

Emanuel: Y yo me acuerdo que reproducía ese disco dos o tres veces por día, y tocaba todos los temas encima, entonces era una cosa que… Solamente esperaba que de los recitales me llamen para tocar la guitarra (risas).

Maciel: Estaba preparado (risas).

¿Pasó alguna vez?

Emanuel: No.

Maciel: ¡Más o menos! En el día de la banda Kyosko, tocó la guitarra él.

Emanuel: Me prestaron la guitarra.

Salo: Tocamos dos veces con ellos.

¿Eso fue en Buenos Aires, o acá en Madryn?

Emanuel: Una vez acá en Madryn, y otra vez en General Roca.

Jeremías: Fue como sueños. Aunque no son bandas conocidas, para nosotros son bandas que nos formaron, entonces siempre ir a tocar con Rescate era como… Y Kyosko también.

Emanuel: Pero bueno, ese fue el primer disco que escuché completo, que supe apreciar.

Salo: Del ambiente, Rescate y Kyosko son bandas que han tocado en España, Inglaterra, Estados Unidos, México, toda Latinoamérica…

Emanuel: Alemania.

Salo: Son bandas grosas dentro del ambiente por así decir cristiano…

Lucas: Y que mueven mucha masa.

Salo: Sí, mueven mucha gente…

Lucas: A pesar de que no es algo de cultura general, mueven muchísima masa.

Emanuel: Y después empecé a escuchar mucho a Daniel Rodrigues; me acuerdo que me había descargado toda la discografía, tenía para descargarla gratis de una página. Y escuché mucho AC/DC, escuché mucho rock pesado, y… Ese es un lado de la música que escuchaba, pero es el que básicamente formó mi forma de tocar y lo que se conoce hoy en día.

¿Y vos, Salo?

Salo: En realidad, en mi casa siempre había música… Obviamente, soy hermano del Piojo, y desde que tenía 10 años que hay música en casa; de todos los estilos, tipos, colores, tonos, de lo que sea. Pero mis primeros contactos con la música surgen del fenómeno MTV, allá por el ’98, ’99, ’00; y más en particular, me sentí muy atraído por lo que era el nü metal en ese momento: Korn, Limp Bizkit, ya más tarde System Of A Down… Y sí recuerdo que a mi mamá no le gustaba; esa música obviamente que era muy pesada, entonces yo le pedía a mi hermano que me grabe los cassettes; como a mi hermano no le decían nada porque ya era grande, y tenía remeras de Iron Maiden y todas esas cosas, entonces yo le robaba los cassettes y los escuchaba (risas). Y el primer disco que me compro, con mis ahorros y a escondidas, estaba entre dos alternativas. Me acuerdo que hicimos un viaje a Comodoro con mis papas, y justo salía el primer disco de Carajo, que fue el boom con el tema “Sacate la mierda”, y yo escuchaba el tema y a mi mamá no le gustaba porque decía malas palabras; a mí me gustaba de A.N.I.M.A.L. ya el estilo. Y estaba entre ese, o un disco de Rage Against The Machine; y al final me compré el disco de Carajo. Todavía lo tengo, y tengo todos los discos, y fui a verlos con Eze… Después, en realidad, hoy en día escucho un montón de música: de eso a Coldplay, a Eros Ramazzotti, a…

Maciel: Lo que dé.

Salo: Lo que dé (risas). ¡Thalía! ¡Él Mató a un Policía Motorizado! De todo, ¿viste?

Lucas: Sí, más allá de todo, creo que todos somos muy abiertos; todos con diferentes géneros, digamos. Yo igual, me gusta el folklore, el heavy metal… El otro día, escucho así en la tele, o no sé dónde, escucho un tema y le digo ‘¿qué es eso?’ a mi mamá; ‘Cristian Castro’, me dice. ‘¡Está re bueno!’, digo. Y estuve como tres días con eso que me había dado vuelta la cabeza; agarro Spotify y pongo Cristian Castro, y me voló la cabeza (risas).

Maciel: El otro día, cuando volvíamos de Pirámides, él me dice ‘¿y vos qué escuchás?’; yo le digo ‘yo no escucho nada’ al chabón (risas). Suelo estar en mi casa, en silencio; en el auto voy en silencio. Salgo a caminar, y no…

Jeremías: Es verdad. Yo me subo al auto de él, y le prendo la radio, como para que suene algo, para que haya algo (risas).

Maciel: Pero yo digo que no escucho nada porque escucho muy poca música, muy poco.

Jeremías: Yo, religiosamente hace años, escucho un disco de Fito Páez. Fito Páez escucho todos los días. Me encanta.

¿Siempre el mismo disco, o vas cambiando?

Jeremías: Sí, voy cambiando. A veces pongo un mix de Fito Paez, pero siempre… Ahora estoy escuchando No sé si es Baires o Madrid, el disco que grabó en Madrid, y lo vengo escuchando hace dos semanas; todos los días lo escucho una o dos veces.

¿Qué es lo que te gusta?

Jeremías: ¿De Fito Páez? Me gusta todo.

Lucas: Desde sus rulos, hasta… (risas)

Jeremías: Sí, sí, soy fanático.

¿Solamente le prestás atención a la batería?

Jeremías: No, no; me gusta la música, la composición. No, la batería, no sé… Me gusta la composición, el piano, su voz, todo.

Maciel: Sí, en la banda yo creo que eso es algo bueno. Los chicos son de escuchar mucha música; siempre están hablando de lo que están escuchando. Pero todos creo que…

Lucas: A mí me pasa que yo siempre fui muy embalado con las cosas en general, ¿viste? Eso sí que en una época me dediqué al bajo, toqué el bajo en varias bandas, y como que digo ‘¡quiero ser bajista!’; después me olvidaba y agarraba la batería y ‘¡quiero ser baterista!’, y así. Y con la música me pasa que tengo dos, tres semanas que estoy a pleno escuchando, no sé, Charly García, y digo ‘¡qué bueno hacer una banda con esta música!’, ¿viste?

Emanuel: ¿Y ahora que estamos escuchando, por ejemplo? Él está escuchando Fito Páez.

Maciel: Bueno, ¿vos?

Lucas: El disco Entre el cielo y el infierno de Rata Blanca. El disco más heavy de Rata Blanca. Hace poco veía una entrevista de Walter Giardino; el último disco es muy hard rock, no tiene nada heavy. Entonces, en una entrevista le preguntaban ‘¿por qué surgió este disco?’; ‘Mirá’, dijo Walter, ‘me dí cuenta que a la Argentina le hacía falta un buen disco de rock’ (risas).

Maciel: Bueno, yo estoy escuchando… Yo siempre escucho a un artista que canta música tranqui, que se llama Marcos Vidal; siempre lo escucho, hace muchos años. Y voy escuchando otras cosas; por ejemplo, estoy escuchando Él Mató, hace como tres meses, pero en el último mes estoy escuchando mucho un rapero que se llama Vico C, puertorriqueño. Muy conocido allá; referente de René Pérez de Calle 13. Hoy estuve escuchando eso en el laburo, y después me metí a bañar, puse el disco, un disco que me voló la cabeza cuando era adolescente, que se llama Aquél que había muerto; si en algún momento lo podés escuchar, escuchalo que está muy bueno.

Emanuel: Si tenés ganas de dormir bien… (risas) Buscalo.

Maciel: Vos, Wachín, ¿qué estás escuchando?

Emanuel: Yo, cada vez que me meto en YouTube, pongo últimamente a un guitarrista que se llama Gary Clark Jr., que el chabón toca con todas violas… Es guitarrista y canta. Es un negro que tiene una voz tremenda; hace como una especia de blues, y tiene un sonido muy antiguo, tiene guitarras que hacen que suene muy antiguo, equipos muy viejos… Un sonido muy vintage. Está haciendo que me enamore de todo eso.

Lucas: ¿Salito?

Salo: Y yo, últimamente…

Maciel: ‘Voy a ser papá’, tenés que decir (risas).

Lucas: ‘Estoy escuchando mucho a Piñón Fijo’ (risas).

Salo: No, últimamente estoy escuchando a Él Mató, gracias a mi amigo Maciel. Estoy escuchando a estas bandas con baterías de computadora (risas), y después me gusta escuchar mucho lo local, digamos, ¿viste? Estoy escuchando el disco de Alison (banda madrynense de punk-rock), que salió hace poquito; el de Barbie Factory, el Ruta 3, de Daniel Rodrigues, el disco de Garage igual… Escucho bastante de acá. Pero lo último, último que estuve escuchando fueron los discos de Él Mató.

Maciel: ¿Y te gusta, chabón? ¿O lo escuchás solo para ir al recital al que no fuiste? (risas)

Salo: ¡Cómo no fui, chabón! ¡Cómo no fui!

¿Qué? ¿Te olvidaste, o se te pasó?

Maciel: No, le agarró vagancia y… (risas)

Emanuel: No fue ni al de Los Auténticos Decadentes, que era gratis.

Lucas: Estuvo bueno ese de Los Auténticos.

Jeremías: ¿Vos fuiste? ¿Mucha gente, che?

Lucas: Estuvo hasta la jeta, loco (risas). Hasta la jeta.

Y de las nuevas canciones que están haciendo, ¿tienen alguna preferida en particular? Por lo que me hicieron escuchar, y quizás tiene que ver con que es la primera vez que graban Salo y Lucas, me hacían acordar más a su primer disco que al segundo, porque en el primero me da la impresión de que hay más guitarra acústica, las canciones son más largas; creo que el primer disco es más largo que el segundo…

Maciel: Sí. Por el solo de un tema, nomás (risas).

Emanuel: Hay un solo tema que roba minutos (risas). Que lo tocamos con el otro guitarrista.

Jeremías: Con los dos violeros, para que no se… Para que no haya divisiones en la banda, los dos solos duran 25 minutos (risas).

Maciel: Cuando vos crees que va a terminar el solo, arranca el otro (risas). Después escuchá “Pausa”.

“Pausa”, sí.

Maciel: ¡Ah, viste que sabe!

Sí, porque, aparte, viste que normalmente los solos están, no en el medio de la canción, pero… Viene la canción, pasa la mitad, meten el solo, y después termina un estribillo más o algo así; en general, ¿no?

Salo: Ésta arranca el solo y no termina nunca más (risas).

Emanuel: Es una canción zapada que tiene letra (risas).

Maciel: Sabés que pasa algo loco en todos los discos. En cada disco hay un solo que lo hago yo, prácticamente. Después, por ejemplo, en el segundo disco, la onda del solo… El solo no, porque lo hizo Emanuel… Pero la onda la habíamos charlado mucho, el solo de “Fiebre”; lo charlamos mucho, antes de hacer ese solo: tenía que ser él solo, ¿viste? Y si bien yo no lo hice, pero hablé con él sobre cómo debía ser, o cómo habría que pensarlo. Y después en este tercer disco, el solo del tema “SUM en el mar”, también. Es como que yo nunca me meto en los solos, pero me ha pasado en los discos, que en un tema sí; porque como que ya lo tenía pensado. En este disco, “SUM en el mar” …

Jeremías: Lo guía todo. Lo hace él al solo, lo crea él.

Lucas: La mayoría de la música, igual.

Jeremías: Sí, todo, porque, desde mi parte, la batería es todo como… O sea, en los dos discos que tenemos, todo es de la cabeza de Maciel: las letras y la composición. Nosotros vamos sumando, pero ya está casi todo armado. Por ahí en el tercer disco hay más participación de la banda, pero…

Maciel: Sí. Hay una cuestión con eso porque, por ejemplo, yo me puse a revisar el otro día el primer disco y, por ejemplo, “Árbol” yo no intervine en la parte musical… Por lo que leo, ¿no? Dice, ‘música: David, Jeremías, Emanuel, Ruly’, y después, “Yo estuve ahí” tampoco; hice la letra, nomás. Y en De tu barrio y el mío, hay más temas como que los armé yo que en Fuimos huesos, y nosotros pensábamos que era al revés.

Lucas: A mí me pasó de que entré a la banda y él caía con canciones, ‘¡vamos a hacer esto! Y vos Jere hace ‘ta, ta, ta’, y vos hacé…’, y así re eufórico; y yo un quilombo en la cabeza, ‘¿qué carajo quiere hacer?’, porque se me hacía un quilombo bárbaro. Pero, ponele, lo que es el tercer disco, que es donde estuve participando yo, igual que Salo, ví más o menos la forma de laburo, y bueno… En este tercer disco, no sé: un 85% es composición en realidad de Maciel, desde las letras hasta la música.

De las canciones nuevas, ¿hay alguna en particular que les gusta? ¿O alguna parte que toca otro que les gusta?

Maciel: Bueno, “Escombros” surgió en un ensayo, creo. Salo arranca con ‘tom, tom’; y bueno, arranca Ema, y arranca Jere, y yo me voy imaginando en la cabeza, y arranca el Chino… Eso es como que surgió, ¿viste? Después hay otro tema que se llama “El grito”, que en un ensayo arranca Wachín, y Jeremías le caza la onda al toque, empieza a tocar, y bueno; lo sigue Salo, y yo estaba en el teclado, y no canté nada. Y empecé a tocar unas cositas en el teclado, y surgió ahí, en un ensayo; y es uno de los temas más lindos, para mí. Después, yo con eso, laburé una letra, ¿viste? Y le dimos forma. Por ejemplo, esos dos temas surgieron así en un ensayo.

Emanuel: Empezamos a tocar algo y, qué se yo… Nos conocemos tanto, que uno se suma, el otro agrega, y naturalmente salen las canciones.

Jeremías: Sí. Por lo menos, sale la música.

Maciel: Claro.

Emanuel: Claro. Sale una canción que hay que darle forma.

Salo: Sí. Las letras, 100% es el amigo Maciel.

Emanuel: Sí, ya nos reunimos todos, quisimos presentar letras, y no (risas).

Lucas: No nos habilita, todavía (risas).

Emanuel: Todos, todos presentamos letras.

Jeremías: Esa parte es difícil.

Lucas: No, mentira.

Emanuel: La mayoría de las cosas surgen de la música.

Maciel: Claro. Primero surge la música, siempre. Hagamos el tema entre todos en un ensayo, o lo haga yo, siempre surge la música primero. En el único tema donde surge la música junto con la letra es en un uno que nunca grabamos, que se llama “Óxido de color”.

Emanuel: Bueno, en el funky yo traje la letra, hicimos la canción, y no quedo en el disco (risas).

Lucas: ¿La letra era tuya?

Emanuel: Y él después agregó una partecita.

Maciel: Sí, yo después agregué una partecita.

Emanuel: Así que, imaginate que no hay chances.

¿Y esa la van a volver a hacer ahora?

Maciel: Sí, la queremos incluir este año.

Jeremías: Si surge una mejor, no (risas).

Salo: Tenemos varias canciones ahí. Quince, dieciséis canciones ya.

¿Las van a grabar todas?

Maciel: No, no.

Salo: Va a ser más corto.

Jeremías: Capaz que hacemos un disco doble.

Lucas: Pasa que duran 7 minutos cada canción.

Salo: Pero, igualmente, seguimos ensayando, seguimos trabajando, lo que no quita que sigan surgiendo cosas, ¿viste?

Maciel: Por ejemplo, hay canciones que ya sabemos que van a quedar para el cuarto disco; porque son tantas.

O pueden hacer como estos flacos de Él Mató, que además de sacar el disco, sacan canciones que les sobraron, en EPs o en simples.

Maciel: Bueno, el EP de tres temas que largaron antes de largar este disco tiene uno de los temas que salió en el disco, pero los otros dos no están.

Lucas: Tenemos temas; ponele, el de los Payamédicos (una grupo madrynense que se dedica a entretener disfrazados de payasos), como que no lo podemos volcar en un disco. Por ahí, en un videoclip nomás.

¿Ustedes para editar este disco tienen ya todo ahorrado? ¿Piensa alguno pedir que lo despidan del trabajo para que lo indemnicen (risas)? ¿O están considerando la posibilidad de abrirle la propuesta a gente que quiera colaborar, como hicieron con la preventa del anterior?

Maciel: Sí, tuvimos una reunión hace poco; Jere no pudo estar porque estuvo en una sesión de fotos, por casamiento. Pero barajamos la idea de tener una buena base, con gente que quiera aportar, y la cual recibiría una atención especial, no sé… Algún demo con dos temas que no están en el disco, una foto de Jere firmada (risas)… Pero sí, este año está la idea de pedir colaboración, ¿viste? Creemos que podemos conseguir…

Lucas: Igual, todavía estamos laburando.

Maciel: Mirá, después de que Jere se case, ya arrancamos a laburar con el Piojo seguramente, en la co-producción del disco. Dos temas ya están; lo que vamos a hacer es, como en el primer disco y en el segundo, una co-producción también, y… Seguramente nos va a ayudar un montón en eso, y ahí definiremos lo último; pero no nos queda mucho más por definir. Quisiéramos nosotros grabar en septiembre; no queremos dilatarlo tanto como en el disco pasado, que grabamos en un año, y al año sacamos el disco, ¿viste? Algo hay que hacer.

 

Desde el sábado 25 de agosto, Descendencia se encuentra grabando su tercer disco, tentativamente titulado El grito y co-producido junto a Ezequiel Canosa y Sebastián Cañavate, en Enrocke Estudio, Puerto Madryn.

El grupo se presentará junto a Sol Rabioso el próximo sábado 17 a las 22 hs. en el Teatro del Muelle, en una velada en la que además dará a conocer el videoclip de una nueva versión de “Yo estuve ahí”. Entradas en puerta.

Más novedades en las páginas de Facebook e Instagram del grupo.

Si querés leer más sobre la música de Descendencia en este blog, clickea aquí.

seba-pratesi

 

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